Tipos de cambio libre y fijo: causas y efectos

Tipos de cambio libre y fijo: causas y efectos
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El tipo de cambio refleja las relaciones entre la oferta y la demanda de moneda extranjera en un país. El precio de las divisas puede dejarse “flotar” o controlarse. Aquí, las características de ambos sistemas.

Es observable que el tipo de cambio de una moneda varía a menudo, incluso diariamente, en mayor o menor medida. Cuando las transacciones se realizan en mercados de divisas libres, las oscilaciones tienen por lo general cuatro causas: el aumento de los intereses en un país, mayores inversiones del exterior, las expectativas de los actores en el mercado e intervenciones del Banco Central.

El aumento de los intereses genera un mayor interés en el exterior por dar créditos al país, aumenta la oferta de moneda extranjera y hace bajar su precio, es decir, hay que pagar menos, por ejemplo, por un dólar. La moneda nacional se aprecia. El mismo efecto tienen mayores inversiones externas: las divisas deben ser cambiadas a moneda nacional, cuya demanda aumenta: la moneda nacional es más “fuerte”. En ambos casos, el Banco Central puede emitir más moneda nacional, para compensar ese efecto, porque una moneda nacional muy apreciada dificulta las exportaciones. Esa emisión está cubierta por la moneda extranjera, en forma de reservas. Al revés, cuando se produce una fuga de capitales, es decir, que aumenta la demanda de moneda extranjera en el mercado local, su precio aumenta y la moneda nacional se deprecia. Cuando los actores en el mercado cuentan con una devaluación, tratan de asegurarse asimismo moneda extranjera al precio actual, lo que aumenta la presión sobre el tipo de cambio, es decir, refuerza también la tendencia a que la moneda nacional se deprecie.

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