Desfiles militar 2018: El permiso

Desfiles militar 2018: El permiso
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Muchos de los oficiales al momento de hacer la solicitud han titubeado, pues no es para menos, eso pasa con el mejor Basquetbolista cuando le otorgan el tiro libre, que la presión ante importancia del partido los hace fallar,

El honor de solitud de permiso correspondió, esta vez, al Vicealmirante Félix Alburquerque Compres, Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Independencia 2018, momento de gran emoción al presentarse ante jefe de Estado y sus superiores, dirigirse con el mayor respeto al presidente, con la atención de todos.

“Buenas tardes excelentísimo señor presidente, se presenta ante usted el Vicealmirante Félix Alburquerque Compres, ARD, Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Independencia 2018, para solicitar de su elevada autorización a fin de dar inicio al magno desfile militar y policial que el Ministerio de Defensa por instrucciones del honorable Teniente General Rubén Darío Paulino Sem, ERD, señor Ministro de Defensa ha dispuesto en conmemoración al 174 aniversario de la independencia de la nación y en su honor señor presidente”.

Con muy buena pronunciación, observando las reglas gramaticales y excelente demostración del protocolo militar

Algo de historia  de desfile militar en República Dominicana

Aunque no hay precisión del primer desfile militar llevado a cabo en la República Dominicana, esta clase de eventos se hizo más organizada e influyente en la era del tirano Rafael Leónidas Trujillo, entre 1930 y 1960. La gente se pasaba horas viendo el desfile de tanques, buques de guerra, las escuadrillas de aviones, batallones de militares disciplinados, bien vestidos y organizados, como aquellos que hasta tenían cascos de acero de los que usaban los soldados nazi, con lo cual el dictador Trujillo enviaba un meta mensaje a los opositores y gobiernos enemigos.

El presidente Trujillo asumió el reto de la creación de una infraestructura militar que contara con las instituciones castrenses básicas.  Las bases militares del país se formalizaron durante el gobierno de la era de Trujillo: La Marina de Guerra, la Aviación Militar Dominicana y  la Policía Nacional.

Cierto es que todo ese poderío militar correspondía a un período muy especial que vivía la nación y el mundo, bajo los efectos de la llamada guerra fría, y que además era la expresión de los recursos de persuasión y amedrentamiento  que se empleaban en esos tiempos para mantener a raya a la disidencia y a la oposición.

Pasada la era de Trujillo, el Desfile militar se destacó por resaltar el patriotismo que dio origen a la República Dominicana, mostrando los valores militares y patrióticos para enaltecer las memorias de Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, como una de los actos más emblemáticos y esperados, y como es de tradición, cuenta cada año con la presencia del presidente de la República y todo su gabinete civil y militar.

Durante el desfile, el maestro de ceremonia, que habitualmente ha sido por más de 4 décadas, el veterano locutor y oficial militar Osvaldo Cepeda y Cepeda, ilustra a los presentes, radioyentes y televidentes con toda clase de informaciones referentes a la milicia del país.

Con amplios conocimientos de los estamentos militares y los rangos de los que ostentan las instituciones castrenses, orienta al público sobre los diversos aspectos de la milicia nacional.

Durante el desfile o parada militar, presidido por el presidente de la República, en su calidad de ser el jefe supremo de las Fuerzas Armadas, el maestro ceremonia guía los actos y conduce las actividades según las normas dondequiera que éstas se realicen, con las reglas de cortesía y urbanidad mandatarias en las actividades de esta naturaleza.

Se distinguen, dentro de la parada militar que acostumbramos a disfrutar los 27 de febrero, el desfile naval, ejecutado por la Marina de Guerra en el mar, con una salva de 21 cañonazos. También, el de infantería y mecanizado con tropas a pie, al mismo tiempo el aéreo, que es uno de los más emocionantes. El maestro de ceremonias debe narrar en tres aspectos: Amplificación local, para los que están mirando. Para los que están oyendo, pero no ven, hay que describir todo lo que está pasando, y la televisión que no necesita muchos detalles.

Para una actividad militar, el vestuario de los “desfilantes” se establece de acuerdo al rango que ostenta, pero es el protocolo de las Fuerzas Armadas que determina cómo irá vestido ese día.

La exhibición de aviación se hace por formaciones de escuadrilla y se necesita especializarse en el área adquiriendo conocimientos para poder definir los conceptos relacionados con la milicia.

Cada brigada tiene un batallón que está compuesto por compañías y estas por pelotones, y los pelotones por escuderos que se conforman por frente, por profundidad o desfilan en masa que también nos van a decir cuánto de frente por profundidad. La compañía la comanda un capitán, un pelotón, un primer o segundo teniente. Una brigada la comanda un general coronel y hay que mencionar su rango y nombres y si tiene ayudante. También está la banda de música que le provee la marcha apropiada.

Los desfiles son bien programados y ensayados, profesionalmente organizados. No hay eventualidad y en caso de que suceda, hay que tener manejo suficiente para no crear falsas expectativas en base al conocimiento por respeto al público, hasta que no se dé parte oficial para decir qué pasó. Se precisa de profesionalidad para no crear confusión sobre algo que todo el mundo vio.

Los desfiles sirven para despertar vocación y elevan el orgullo patrio. Muchos han ingresado a destinarias instituciones luego de ver un desfile.

El desfile militar dominicano, constituido en una de las más emblemáticas tradiciones de corte patriótico, cultural, histórico, resalta la fuerza de las armas con la que la nación dominicana ante cualquier conflicto bélico que venga del exterior, pero que como dominicanos de paz nunca esperamos sea utilizada más.

Fuente/ TRA Noticias – Canal 45

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